Así como hay gremios por cuyos miembros masculinos siento una atracción en muchos casos irracional e incluso injustificada, hay otros cuyos integrantes no me inspiran el más mínimo morbo, como es el caso de los músicos. Creo que me sobran dedos de una mano para contar los cantantes que me gustan física y sexualmente hablando y hoy quiero hablaros de uno de ellos: Rafa Spunky.
¡A quién no le gusta Spunky!
Soy seguidor (a ratos) de Fangoria desde el Naturaleza Muerta (¡cómo echo de menos a Carlos Jean!), así que debió de ser con la publicación de aquel álbum cuando descubrí a este hombre que me dejó con la boca abierta nada más verlo por primera vez.
Qué bien le sentaba el blanco en la gira de "El Extraño Viaje"
Cuanta Spunky con dos características que me fascinan en un hombre: sencillez y una barba; una barba que no siempre luce cuidada, siendo precisamente esta negligencia higienicoestética lo que me hace soñar con él.
Sueño con aferrar con mis manos esa mata de pelo facial y acercarla a mi rostro, a mi boca que devorará esa boca propia de un ser de la mitología nórdica; que no sé si existe tal mitología, pero yo me la invento para entronizarlo y colocarlo en el lugar que se merece.
Tan normalito y tan buenorro
Sé que hay hombres más guapos, más atractivos, más machos y más buenorros, pero no sé qué tendrá este muchacho cuyo meneo de caderas me trae loco.
Una de esas escenas cotidianas que no me importaría compartir con él
Hasta borroso sale guapo
A veces me da por pensar si tendrá pareja o si es una de estas personas que, por ser quien es, todo el mundo da por hecho que tiene ocupado el corazón, cuando en realidad pudiera ser un hombre poco afortunado en el amor. ¡Mira que si está solito! ¡Ains!
Y para terminar, un vídeo para que nos deleitemos con el movimiento caderil y esas descuidadas apoyaduras de la manita de Spunky en la cintura, cerquita, muy cerquita de su paquete:
¡Y yo también!













































